Brasil

En el FSM, el PSTU afirmó que un mundo socialista es posible

André Freire


En 2010, en Brasil, se realizaron dos ediciones del Foro Social Mundial (FSM). En Porto Alegre, entre los días 25 a 29 de enero, y en Salvador, entre los días 29 a 31 de enero. El Foro fue una oportunidad de avanzar en la discusión sobre cuál es la alternativa que los trabajadores y los socialistas deben asumir ante una de las mayores crisis en la historia de la economía capitalista.

En ambos eventos vimos a la dirección del FSM apostando a una salida para la crisis del capitalismo a partir de la sociedad con las grandes empresas, los gobiernos burgueses llamados "progresistas" y las ONGS, con sus políticas asistenciales.

Esa colosal crisis de la economía capitalista provocó el aumento del paro, la reducción de derechos laborales y los sueldos. Pero la crisis también abrió una situación que permite que los socialistas revolucionarios disputen la consciencia de la clase trabajadora, presentando la necesidad de luchar por la destrucción de este sistema y que, más que nunca, un mundo socialista es posible.

Pero "otro mundo" sólo será posible si rompemos con el capitalismo y luchamos por el socialismo. Esta lucha, sin embargo, no podrá ser trabada en alianza con la burguesía, sus gobiernos, empresas e instituciones.

Una salida socialista para la crisis
EL PSTU participó de los dos eventos para defender y fortalecer una alternativa verdaderamente socialista y revolucionaria delante de una de las mayores crisis del capitalismo. Por lo tanto, hizo una dura polémica con la dirección del FSM que, en los últimos años, lo ató cada vez más a los gobiernos presuntamente "progresistas" del continente, empresas y ONGS.

Estuvimos en el FSM para defender otro camino. El camino de la autoorganización de los trabajadores y del conjunto de los explotados y oprimidos, contra la burguesía y sus gobiernos, como única forma de derrotar el capitalismo y construir el socialismo.

Solidaridad de clase con Haití
Estuvimos en el FSM para desarrollar la campaña de solidaridad con el pueblo de Haití, y el llamado al retiro de las tropas de ocupación. Y denunciamos la ayuda insuficiente que está siendo dada por las grandes potencias. Mientras, durante la crisis económica, fueron gastados 25 billones de dólares para ayudar a empresas y bancos, los trabajadores y el pueblo haitiano reciben apenas algunos millones de dólares.
El partido fue a apoyar las actividades organizadas por la Conlutas y por la ANEL, a realizar las plenarias que discutieron la construcción del Congreso de Unificación sindical y popular, en junio de 2010, y las actividades de lucha contra las diferentes opresiones.