Bélgica

El peligro del proceso del Plan Bolonia
en las universidades

LCT-Belgica

En el horizonte del reinicio del año académico de septiembre de 2010, la fusión de las universidades católicas en la Comunidad Francesa de Bélgica será efectiva. La actual Universidad Católica de Lovaina (UCL), las Facultades Universitarias Notre Dame de la Paix (FUNDP), Las Facultades Universitarias Saint- Louis (FUSL) y las Facultades Universitarias Católicas de Mons (FUCAM) desaparecerán en favor de "UCLouvain". ¿Cuáles son las causas y los objetivos de este proceso? ¿Qué futuro trae eso para nosotros, los estudiantes y trabajadores de las universidades, en los próximos años?

Esta fusión es una etapa suplementaria en la profundización del proceso de Bolonia en Bélgica. Organizada a la escala mundial1 - por la OMC y la UNESCO - y europea - por el conjunto de los gobiernos que participan en el Consejo de Europa - esta reforma tiene por objeto de liberalizar el sector de la enseñanza superior, creando las condiciones para la instauración de un mercado de la enseñanza y la investigación. Eso pasa por la instauración de los ciclos "bachillerato-master-doctorado" (3-5-8) y de acreditaciones de curso en el conjunto de las universidades europeas por el sistema ECTS (European Credit Transfer System). Así los títulos se vuelven comparables, como productos en un mercado. Este proceso implica el reconocimiento de una cantidad creciente de formaciones organizadas por el privado y la profesionalización de los títulos, en paralelo a la organización de la dependencia de la enseñanza y la investigación a las inversiones privadas.

¿Por qué las universidades fusionan en Europa?
En el marco de la instauración de un "libre-mercado" capitalista, las universidades reaccionan como empresas en competición. La fusión traiciona la necesidad para las universidades de ganar una posición dominante ante sus nuevos competidores. Pero sabemos que es una conquista sin fin: ¡hay muchos convocados pero pocos cargos! Así pues, a escala de Francia, se prevé que una pequeña decena solamente de "polos de excelencia" surgirá de los procesos de fusión, contra 84 universidades hoy. Las facultades que no habrán llegado a atraer suficiente financiación privada se verán cada vez más con financiación insuficiente, dotadas de una infraestructura deteriorada, y devaluadas con relación a estos "polos de excelencia", con precios exorbitantes, elitistas y "rentables", a la imagen del actual mercado de la educación anglosajona.

¿Cómo eso va a operarse?
Con el fin de ganar esta posición dominante en el mercado, la tarea de los Consejos de Administración (dónde ocupan un escaño mayoritariamente el equipo rectoral y los "miembros externos") consiste en optimizar el poder de atracción y la competitividad de las empresas universitarias. Para los estudiantes y los profesores, eso consiste en ver pasar la educación de un papel de servicio público al de una empresa en búsqueda de beneficio.

Poder de atracción en primer lugar. Esta "excelencia" académica se busca con el fin de atraer "la elite europea en cuanto a enseñanza e investigación", personas que por sus contribuciones financieras y sus publicaciones harán subir la cuota de la universidad en las clasificaciones internacionales (rankings), volviéndose así atractivas para la inversión de las empresas privadas. Los capitalistas necesitan, especialmente en período de crisis económico, sectores donde invertir, dónde hacer fructificar su dinero. Quieren pues que la enseñanza pueda ser un lugar de inversión como otro. Gracias a eso, tienen también la oportunidad de formar y reclutar directamente sus futuros cuadros (p. ej. la cátedra PriceWaterhouseCooper en derecho fiscal en la UCL, una empresa que defiende los regalos hechos al patronato como los "intereses nocionales").

Para el conjunto de los estudiantes, eso va de par con el aumento del coste de los estudios, la comercialización de los programas de curso, o incluso su amputación o su supresión. Se trata también de aumentar la organización de la división social del trabajo, entre los estudiantes titulares de bachilleratos que los preparan para una profesión, al cual la dirección confiará tareas subalternas en la producción, y los estudiantes titulares de curso de postgrado raros y costosos, los futuros cuadros. La empresa-universidad, por su parte, financieramente autónoma y sometida a la competencia a escala européa2, no llega a garantizar su competitividad mediante la sola financiación pública por estudiante, que por otra parte está bajando constantemente. Para ser "competitiva", no puede pues prescindir de financiación privada.

Para la UNESCO, "La educación a lo largo de la vida responde en gran parte a un imperativo de orden económico y permite a la empresa obtener personal con las mejores aptitudes, necesarias para mantener el empleo y para reforzar su competitividad."
Informe de la Comisión Delors, aprobado por la
Asamblea General de 1996

Hablando de competitividad, se trata de aumentar el número de clientes, la "cuota de mercado" de la empresa. En este caso, los estudiantes de los FUNDP, FUSL y FUCAM permanecerán en la UCL y no se irán "a la competencia" (ULg, ULB). Se trata también de aumentar el ritmo de trabajo de los investigadores (evaluándolos, sancionándolos y acortando la duración de su contrato) y de poner sus publicaciones en común en la nueva universidad fusionada con el fin de subir en las clasificaciones y sentar así su imagen de marketing como empresa líder. A este respecto, constatamos que las primeras iniciativas puestas en práctica por la Coordinación Proyecto Lovaina (CPL) son las de "imagen-marketing", "enseñanza" (que incluye las estrategias de contratación y la campaña de comunicación con destino a los estudiantes del secundario) y "relaciones internacionales".

¿Las consecuencias a largo plazo de este proceso?
Para enfrentar a la competencia en el mercado de la formación, las universidades recurren a un método muy conocido en la economía capitalista: la concentración del capital por fusión o adquisición. Esta última opción se utiliza, por ejemplo, en la compra del Departamento de Medio Ambiente de la Universidad de California de Berkeley por British Petro-leum. En Bélgica, se asiste en primer lugar a un fenómeno de fusión. Estos dos procesos se acompañan siempre de una "reestructuración". En primer lugar la dirección impone una "racionalización" de la oferta de formación a raíz de las exigencias de "rentabilidad", la cual abre la puerta a una supresión de cursos (hoy principalmente en ciencias humanas), de ciclos (p. ej., los cursos de estudios clásicos y sociología en los FUNDP, ya en 2004) y de facultades (p. ej., el Instituto de las Ciencias Filosóficas de la UCL, donde la enseñanza estuvo vinculada a la facultad de Arte y Letras en 2009 mientras que la investigación seguía siendo autónoma). Estos ataques contemplan en primer lugar las formaciones juzgadas incompatibles con las "oportunidades del mercado" por los inversores públicos o privados: las ciencias humanas y sociales, la investigación básica no directamente "valorizable", etc. Esta "racionalización" conducirá, en paralelo, a una especialización de cada lugar, vinculada a las solicitudes del patronato local3. El objetivo es realmente de permitir "economías de escala gracias a una optimización de los medios".

Del mismo modo, se prevé una supresión de puestos en la estructura administrativa, ya sobrecargada en cada sitio, así como en el personal de enseñanza y de investigación. Por otra parte, la prioridad dada a la investigación conduce inevitablemente a una reducción de la financiación y los puestos asignados a los cursos. Concretamente, el acompañamiento de los cursos de primer ciclo, ya insuficiente, va aún empeorar. La oferta de cursos en general tiende a una concentración de distintos programas y a la dilución de los mismos: actualmente se pasa a imponer 12 cursos por año en vez de 16, sin aumento del acompañamiento. Como lo dicen ahora abiertamente algunos profesores: "la enseñanza es la cenicienta de la división enseñanza/investigación".

Por último, inevitablemente, este proceso se combina con una pérdida de autonomía de los sitios y una concentración del poder en las manos de la burocracia central del Consejo de Administración de la universidad fusionada, que aprovecha de la fusión para abrirse ampliamente a la participación de "miembros externos", los que a su vez también se esmeran en cuidar la defensa de los intereses particulares de los benefactores privados.4

Unifiquemos las luchas
Frente a eso, no tenemos otra alternativa que la de unirnos, estudiantes y trabajadores de la universidad, en una lucha común para exigir del Gobierno el presupuesto adecuado con el fin de garantizar a la universidad pública y gratuita, contra toda financiación y control privado, así como para la retirada inmediata de la reforma de Bolonia que constituye una enseñanza de dos velocidades. Para eso debemos luchar en primer lugar por nuestra libertad de organización y por una democracia real, en nuestros órganos de Consejo como en nuestros sindicatos.

Por último, el movimiento de los estudiantes y trabajadores de la universidad no podrá obtener victorias duraderas si no se unifica con las luchas en curso contra los mismos intereses que los que destruyen actualmente a la universidad pública: contra la destrucción de todos los demás servicios públicos - correo, ferrocarril, salud... - y contra los ataques patronales al amparo de la crisis. 

¡Por una universidad gratuita, laica, pública y popular!
¡Retirada inmediata del proceso de Bolonia y de todos los planes de destrucción de los servicios públicos!
¡Organicemos nuestra lucha por la democracia básica y la independencia de clase!
¡Estudiantes y trabajadores, la lucha es una sola!

1 Véase a este respecto a Carlos Verger, La política educativa del imperialismo para el siglo XXI, en Marxismo Vivo N° 19, noviembre de 2008.
2 Tenemos un preliminar de eso en Bélgica, ya antes de Bolonia, con el sistema de financiación por sobre cerrado a escala nacional, que obligaba a las universidades a reclutar siempre más estudiantes que las otras instituciones.
3 Véase la alocución de inicio de año académico de J. Hilgers, el Presidente del CA: "Si queremos a largo plazo explotar plenamente las sinergias de esta aproximación, debemos evolucionar [... ] hacia otra organización donde las ventajas comparativas se optimizan y donde cada sitio se dota de un perfil específico." (septiembre de 2009)"
4 El esquema de "gobernabilidad" del Boston Consulting Group, 02/10/2008, prevé un 24% del Consejo Académico para estos miembros externos, contra un 32% solamente para los estudiantes y representantes del personal académico, científico, administrativo, técnico y trabajador.