Ya van más de cinco años de la imposición de la “revolución educativa” del gobierno de Uribe, tiempo más que suficiente para ver en el terreno educativo el efecto de las nefastas políticas neoliberales, de las imposiciones dictatoriales de la “Seguridad Democrática” uribista y de la actuación rampante del paramilitarismo en varias universidades del país.
No conforme con la crisis general en que ha sumido a la educación pública, hoy se le quiere dar un nuevo golpe. El nuevo plan de desarrollo 2006-2010 junto con el actual proyecto de recorte a las transferencias, significan drásticos recortes a la financiación estatal de la educación pública superior.
Este nuevo avance del recorte presupuestal a las universidades es parte del paquetazo que se discute actualmente en el ilegítimo congreso controlado por los paramilitares.
Los universitarios tenemos que constatar que cada día más la crisis de nuestro sector se agrava, más aún cuando los espacios democráticos de discusión y participación se han cerrado con la imposición de directivas uribistas fieles representantes de la política represiva, que en muchos casos también están involucrados con el paramilitarismo, como sucede con las universidades de la Costa Atlántica.
El movimiento triestamental universitario Ha convocado una serie de actividades, entre ellas: de abril 17 al 19 movilizaciones regionales y paro universitario a partir del 23 de mayo. Estaba convocado por la Fecode un paro nacional para el 27 de marzo, y para mayo las centrales obreras han convocado un paro cívico nacional.
Solo dando un vuelco a la pobre preparación de estas jornadas e involucrando los problemas de la educación pública con la lucha contra el gobierno ilegítimo untado de paramilitarismo, lograremos evitar que se generalice el golpe a la Universidad del Atlántico en todas las universidades públicas del país.
Atlántico
Siguiendo el modelo del cierre de la Caja Agraria, de Telecom, Inravisión y actualmente el Seguro Social, la Universidad del Atlántico fue declarada en quiebra bajo la ley 550.
Después de esta quiebra financiera impuesta por la política gubernamental de reducción progresiva y descarada del presupuesto para las universidades y que en especial se ha desentendido de la responsabilidad de garantizar las pensiones, se ha impuesto en la Universidad del atlántico una drástica reestructuración.
Esta reestructuración, que a pesar del gran rechazo de la comunidad universitaria fue impuesta de forma autoritaria, barrió con los derechos adquiridos de cientos de trabajadores y docentes universitarios así como con los de miles de estudiantes de la universidad.
La reestructuración es el modelo que el gobierno quiere imponer a las demás universidades públicas del país, golpeando así los fondos pensionales, las pocas convenciones colectivas que quedan y los derechos adquiridos de los trabajadores y docentes universitarios. Y por el lado de los estudiantes está el incremento en el costo de las matrículas y la reducción del presupuesto y de los programas de bienestar universitario.+
ESAP
La ESAP (Escuela Superior de Administración Pública) victima de los mismos problemas de corrupción y clientelismo de sus directivas, impuestas antidemocráticamente por el gobierno de turno de la casa de Nariño ahora se ve atacada directamente por el proyecto de Plan de Desarrollo que se discute en el congreso.
En el artículo de dicho proyecto de ley se pretende redistribuir el 0.5% de los recursos parafiscales que recibe la ESAP. Si es aprobado este proyecto se compromete seriamente el presupuesto con el que funciona esa institución, además de afectarse el presupuesto del SENA y el ICBF que también reciben presupuesto directamente de los aportes parafiscales que hacen las empresas al Estado con esta destinación específica.
Este no es el primer intento del gobierno de atacar la ESAP, pues en el 2003 el gobierno intentó hacer lo mismo, pero por vicios de forma el recorte fue impedido.
Por esta razón los estudiantes se encuentran en Asamblea Permanente desde el 13 de marzo en defensa del presupuesto de su universidad.
Cundinamarca
La universidad de Cundinamarca viene de tiempo atrás en crisis, producto de la corrupción y los malos manejos de las directivas, agravadas con la asfixia presupuestal impuesta por la reducción de las transferencias que desde el 2001 se viene aplicando en el país.
Los estudiantes que en varias oportunidades han protestado contra la situación calamitosa en que se encuentran, han realizado varias acciones de protesta que han sido brutalmente criminalizadas por las directivas en alianza con la policía.
La situación insostenible de falta de presupuesto, los insuficientes programas de bienestar universitario, la imposición de una reestructuración curricular sin contar con la discusión ni la participación de la comunidad universitaria, el alza descarada en el costo de matrículas que la han llevado al triste titulo de la universidad pública más cara del país llevaron, en el mes de febrero, a varios estudiantes a una huelga de hambre ante el autoritarismo y la intransigencia del rector Adolfo Miguel Polo Solano.
Distrital
La Universidad Distrital lleva varios años sobreaguando los problemas presupuestales como lo han hecho otras universidades, abriendo huecos presupuestales para pagar las deudas con los pensionados, posponiendo año tras año el momento en que el presupuesto no alcance ni para las pensiones ni para el pago de maestros.
La Universidad Distrital que ha hecho juiciosamente la tarea del gobierno de Uribe de aumentar la cobertura en tres mil estudiantes en lo que va de su gobierno, ha sido premiada con la reducción presupuestal por medio de las transferencias de la nación y de la Empresa de Teléfonos de Bogotá.
Pero esta situación llegó al límite. Desde el año pasado se han tenido que suspender algunas clases y la inminencia de quedar sin presupuesto para el funcionamiento, se agrava pues el gobierno distrital solo ha girado una pequeña parte del presupuesto aprobado para la universidad.
De 59 mil millones de pesos que aprobó el consejo de Bogotá para la universidad, la Administración de Garzón sólo ha girado 6 mil 641 millones de pesos.
Además existe un plan para trasladar la universidad de su actual sede de la Macarena, pretendiendo así aislar la protesta del movimiento estudiantil que se ha manifestado con importantes movilizaciones en el último mes.