Universidad

Luchando por la educación pública

Los estudiantes universitarios nuevamente se han levantado contra los siniestros planes del gobierno contra la educación superior pública, plasmados en el proyecto de Plan Nacional de Desarrollo en el que se les impone al conjunto de las universidades públicas la obligación de hacerse cargo del pasivo pensional. Esta carga fue la que llevó a la Universidad del Atlántico a la quiebra y al proceso de reestructuración actual, con el consecuente despido masivo de docentes y trabajadores y el incremento desbordado de matrículas.

Concientes del peligro que se cierne, los estudiantes universitarios desde el dos de mayo han iniciado un paro que se opone a la aprobación del Plan de Desarrollo.
Asambleas numerosas, movilizaciones, campamentos en las universidades han sido la forma en que han rechazado los planes del gobierno.

Este movimiento que es actualmente la vanguardia en la defensa de la universidad pública, ahora tiene que hacer conciencia que esta es una lucha larga que no viene de ahora, son muchos años en que los planes del gobierno han diezmado el presupuesto, impuesto reformas académicas al servicio del imperialismo y de las necesidades del capital, eliminado la autonomía universitaria y la democracia entre los estamentos. Por eso hay que dotarnos de una estructura organizativa que nos permita poner el activismo espontáneo y el organizado en los grupos políticos al servicio de la movilización contra el gobierno.

Organización estudiantil para potenciar la lucha
A la par que se organizan las movilizaciones y las asambleas hay que organizar en las carreras y facultades consejos y comités de estudiantes quienes serán los que discutan y garanticen las actividades. Si no construimos organismos gremiales estudiantiles que soporten el desgaste y las presiones del final de semestre corremos el peligro de que este reanimamiento de la lucha estudiantil sea cíclico como lo ha sido en el pasado reciente, y que cada vez que hay un nuevo ataque se empiece casi desde cero en la organización y lucha de los universitarios.
 
Unifiquemos los conflictos hacia el 23 de mayo
Este Plan de Desarrollo que golpea tan duro a las universidades, también da golpes certeros contra la financiación de la ESAP y del SENA. Tenemos que ser concientes que este es solo uno de los nefastos proyectos que cursa en el congreso, pues también el proyecto de recorte a las transferencias y la aprobación del TLC van avanzando.

El gobierno, a pesar de estar cercado por las evidencias de sus nexos con el paramilitarismo, ha podido capotear la crisis y seguir aplicando sus planes pues van a caballo de la mayoritaria bancada uribista, que a pesar de estar carcomida por la parapolítica, sigue siendo leal a Uribe en todos sus planes contra los trabajadores y el pueblo.

En este momento está convocado para el 23 de mayo un paro cívico nacional, el magisterio a nivel nacional después de varias jornadas de paro, prepara para esa fecha el inicio de un paro nacional indefinido.

El norte próximo tiene que ser un Encuentro Universitario de Emergencia que ligue esta lucha con la preparación del paro nacional del 23 de mayo. Este encuentro puede realizarse inicialmente a nivel distrital con la participac{on de la Universidad Pedagógica, la Distrital y la de Cundinamarca para empezar a jalonar en esa dirección al conjunto del movimiento universitario.

Con la lucha de los universitarios y del magisterio, están dadas las condiciones para que el sector educativo sea la columna vertebral de un gran paro nacional que unifique a las víctimas de la violencia paramilitar, con los trabajadores de la salud pública, golpeada por la liquidación del ISS, y los conflictos en numerosos hospitales a lo largo del país. Ser la vanguardia en este movimiento de lucha contra el gobierno y sus planes es el reto para el movimiento universitario.