Conocido el concepto del Consejo de Estado del 10 de septiembre, sobre la vigencia del régimen especial pensional del magisterio para los docentes vinculados antes del año 2003, la junta nacional de Fecode decidió levantar el paro indefinido del 14 de octubre y transformarlo en una jornada de protesta. A pesar de esto la CUT siguió convocando a un “paro estatal” aunque también fue levantado el paro de Asonal Judicial. Es decir, se desmoronó el plan de lucha contra el gobierno de Uribe y por supuesto la marcha de magisterio fue bastante débil. Gracias a esta política de la dirección se quedaron solos los estudiantes universitarios, peleando por presupuesto para la educación.
Otro golpe para los docentes nuevos
Desde tiempo atrás los diferentes gobiernos vienen arrebatando las conquistas prestacionales y sociales a los trabajadores y entre ellos a los educadores. Todo esto en el marco de las recomendaciones del FMI y el BM, fielmente acatadas hoy por el gobierno de Uribe.
Desde el año 2003, la dirección de Fecode, junto con parlamentarios del PDA, entregaron el régimen pensional de los docentes nuevos, con el acuerdo firmado en el artículo 81 de la ley 812 (plan de desarrollo de Uribe). En el año 2005 este “acuerdo” se elevó a rango constitucional a través del Acto legislativo 01. La dirección sindical nunca llamó a luchar en contra de esta reforma constitucional, por el contrario la apoyó.
Todos los esfuerzos de la dirección han estado dirigidos a hacer cumplir el acuerdo de mantener el régimen de los docentes antiguos. Hoy busca favorecer únicamente los derechos de un grupo de docentes, dejando librados a su suerte a los nuevos. Con la bandera de defender el régimen especial del magisterio, defiende lo “pactado” con el gobierno; esto significa que los docentes vinculados después de junio del 2003, pasan a régimen de ley 100, excepto en la edad (57 años).
En una primera consulta, hecha por la Ministra Cecilia María Vélez, el Consejo de Estado dijo que el 31 de julio se acaba el régimen. Ante esto, el Comité Ejecutivo de Fecode y los congresistas del PDA impulsaron una comisión accidental para presionar al gobierno a cumplir el “acuerdo” y posteriormente presentaron una solicitud de audiencia directamente al presidente Uribe. Finalmente los ministerios de Hacienda, Protección Social y Educación decidieron hacer una nueva consulta al Consejo de Estado, el cual respondió modificando su concepto inicial:
“Vale decir, que a partir del 27 de junio de 2003, fecha en la cual entró a regir la ley 812 del mismo año, hablar de “régimen pensional de los docentes” hace referencia, en realidad a dos regímenes cuya aplicación se determina por la fecha de ingreso del respectivo docente al servicio público educativo.”
“Esta circunstancia tiene como consecuencia que el régimen pensional aplicable a los docentes nacionales, nacionalizados y territoriales necesariamente está llamado a extinguirse en el tiempo a medida que decrece el número de sus destinatarios, mientras que irán aumentando los docentes que entran al régimen general de pensiones pero conservando el requisito de la edad como elemento determinante de la especialidad de su régimen pensional.”
Esta respuesta ratifica que el régimen de los docentes nuevos fue entregado en el año 2003. La dirección del magisterio está satisfecha con el concepto, el cual, dicho sea de paso, no obliga al gobierno a darle cumplimiento.
Los maestros de Unidad Docente, PST, valoramos que las dos marchas de agosto y septiembre y el solo anuncio de paro indefinido a partir del 14 de octubre, obligaron al Consejo de Estado a cambiar el concepto, como decisión política para sacarle presión al momento político pre-electoral y pre-referendo. Sin embargo la decisión de levantar el paro desmonta de hecho una coyuntura que se veía propicia para avanzar junto con los demás trabajadores, en recuperar las conquistas perdidas y en derrotar a Uribe en las calles. Esto significa que Uribe, su gobierno y el imperialismo yanqui toman un segundo aire para aplicar con rigor y sin piedad sus nefastos planes neoliberales.
Es necesario que se replanteen los objetivos y el plan de lucha
Por ello es indispensable exigirle a la dirección sindical del magisterio que organice, convoque y desarrolle asambleas de base, donde se discutan las implicaciones de la respuesta del Consejo de Estado, y se replanteen los objetivos y el plan de lucha.
Debemos seguir exigiendo que el régimen prestacional sea único y especial, y que cobije a todos los docentes, sin importar fecha ni tipo de vinculación. Debemos defender las conquistas que el magisterio ha conseguido con la lucha. Igualmente es imperioso exigir el nombramiento en propiedad de los docentes provisionales, hoy a punto de ser despedidos por la finalización de sus contratos o por el nombramiento de maestros de concurso. Los docentes provisionales libran una dura y solitaria batalla de resistencia procurando conservar sus puestos de trabajo.
El paro indefinido del magisterio era y es necesario más allá del nuevo concepto del Consejo de Estado sobre régimen pensional. Los problemas siguen sin resolverse y el magisterio continúa cada vez más dividido entre nuevos y viejos, no solo con distintos regímenes pensionales sino también con dos estatutos, con pésimo servicio de salud y con la amenaza de despido de varios miles de maestros provisionales. Una vez más la dirección de Fecode privilegia los acuerdos por arriba en detrimento de las necesidades del gremio. Y una vez más deja “colgados de la brocha” a otros sectores que se plantearon la unidad alrededor de la lucha del sindicato más grande del país.