Al momento de decidir qué casilla marcar el día de las elecciones muchos compañeros optan por la llamada política del “voto útil” o “el mal menor”. Es decir: desconfiando muchísimo o con graves dudas sobre el programa de un partido o de un candidato deciden votar por él, pues juzgan a los demás “mucho peor”, “más a la derecha”, etc. Lo hacen así porque además consideran que otras propuestas, distintas de votar por uno u otro candidato o partido “no son útiles” o “no tendrán un efecto político” o “no sirven para nada”.
La razón última de esta forma de pensamiento radica en la trampa de la mal llamada democracia (democracia burguesa) que obliga a millones de trabajadores a delegar la toma de decisiones sobre los gigantescos problemas que los aquejan día a día en un cuerpo separado de ellos mismos (parlamento), que termina siempre actuando de acuerdo a intereses económicos o políticos que difieren del interés de las masas.
Cualquier llamado a votar por un candidato que defienda expresa y explícitamente esta forma de “democracia”, termina, en últimas, siendo “útil” a la propia burguesía; al mantenimiento de sus condiciones de explotación y opresión, reforzando la falsa ilusión de que será la actuación de tal candidato en dicho parlamento el factor decisivo en la solución de los problemas.
El Polo: de los sindicatos al cretinismo parlamentario
Partamos de reconocer que no es lo mismo una Gloria Inés Ramírez, un Jorge Robledo o un Alexander López, salidos ellos de las filas del movimiento sindical y de partidos de izquierda, que una Gina Parodi, un Germán Vargas o un Benedetti, provenientes de las entrañas de la burguesía. Ciertamente, algunos de los parlamentarios del Polo, han hecho grandes debates y denuncias y han destapado hechos de corrupción como los de Agro Ingreso Seguro (AIS), que han tenido eco porque hay sectores de la burguesía interesados en darles bombo a través de sus medios de difusión, para sacar provecho electoral. Pero en lo que están de acuerdo unos y otros, es en que este “podrido” parlamento es el “escenario” para debatir los problemas de “todos” y buscarles solución. Si unos no están de acuerdo, votan en contra, o dejan constancia y todo sigue igual. Que sepamos hasta el momento no hay ninguno de los implicados del robo de AIS en la cárcel, el presidente y sus ministros siguen campantes, eso sí… ¡en medio de un duro debate!. Ahí está la esencia del acuerdo entre unos y otros. El PDA no llamó a sus electores a movilizarse para hacer que paguen los responsables, ni siquiera para propiciar la caída de un Ministro. Todos están de acuerdo en que las cosas hay que cambiarlas “desde adentro”, como afirma Jorge Robledo en su propaganda electoral.
Pero ahí no para la “utilidad” que para los trabajadores y en especial para los maestros ha tenido el poner en el Congreso de la República a connotados dirigentes sindicales. Con la complacencia de la mayoría de los parlamentarios del Polo, se aprobó el primer plan de Desarrollo del tan odiado presidente Uribe, en el que a los maestros que ingresaron después de 2003 se les aplica la ley 100 y un estatuto docente que es un verdadero régimen de terror. El Senador Dussán no satisfecho con esto aprobó en el segundo Plan de Desarrollo del aún más odiado Uribe, el aumento de la cotización de todos los maestros, a los niveles de la nefasta ley 100. Y hoy, igual que los candidatos de todas las fracciones burguesas, los del Polo se deshacen en promesas de llevar proyectos de ley al “honorable” parlamento. No hablemos de la metodología de sus campañas, baste decir que los maestros se sorprenden de que ahora si van a las escuelas a pedirles el voto, pero no los ven preparando los paros y las movilizaciones contra el gobierno y mucho menos llamando a continuar la lucha contra los decretos de emergencia social, hasta que caigan. Seguramente ya están pensando en que “modificaciones“ propondrán en el “nuevo” Congreso.
La utilidad del voto en blanco
El voto en blanco es una opción que en últimas expresa el descontento con las propuestas que se presentan. Antes de regalar o vender el voto es preferible no votar por ningún candidato, es decir votar en blanco, pues ninguno satisface las expectativas. Esta expresión individual se puede convertir en repudio de sectores importantes de la población al “actual estado de cosas”, es decir a la burguesía, las transnacionales y sus instituciones corruptas y descaradamente enemigas de los trabajadores y los pobres.
Nosotros creemos que sólo habrá verdad, justicia y reparación a las víctimas de los crímenes de Estado en Colombia, que solo habrá derecho a la salud y la educación , la vivienda y la comida para “todos” los pobres, logrando un nivel de lucha y movilización de masas de tal dimensión y magnitud que produzca, unido a la lucha de amplios sectores del campesinado pobre y de las masas obreras y populares de las ciudades, el derribo revolucionario del reaccionario régimen político que ha perdurado durante décadas (del cual el gobierno de Uribe es sólo la expresión más concentrada y reaccionaria). Y que la inteligencia y capacidades de los candidatos del Polo serían más “útiles” dedicadas plenamente a ayudar a profundizar dicha movilización.
Por ello, consideramos más “útil” un voto de repudio a ese parlamento y con él a todas las instituciones del actual régimen, como lo es el voto en blanco, que un voto “útil” para tratar de hacer miembros de ese parlamento corrupto a compañeros como algunos candidatos del Polo.
Recuadro
Sin justicia, sin verdad, sin reparación
Recuadro
La campaña al Congreso de Aida Quilcué: ¿Hacia otra frustración?
Hace dos años los pueblos indígenas de Colombia dieron ejemplo de lucha y dignidad. A lo largo de varios días marcharon hacia la capital exigiendo solución a sus problemas sociales, que no son diferentes, en esencia, de los que padecen los campesinos pobres o los trabajadores agrícolas. Su decisión de lucha coincidió con la protesta del sector educativo, los trabajadores judiciales y los obreros cañeros. Fue un momento de ascenso de la resistencia, frustrado por la indolencia de las direcciones políticas de las centrales obreras, que no pudo culminar en un paro generalizado contra el gobierno.
En esa lucha se destacó la líder indígena Aida Quilcué, quien se convirtió en una figura política nacional. Tuvo que padecer de inmediato la agresión del régimen autoritario de Uribe. Su esposo fue asesinado por una patrulla militar y posteriormente su hija sufrió un atentado contra su vida. No obstante esa la compañera Quilcué continuó firme al lado de su pueblo.
Ahora se postula como candidata al Senado por la circunscripción especial de los indígenas, a nombre del Movimiento Social Indígena de reciente creación, después de apoyar inicialmente a Sergio Fajardo, quien aspira a la presidencia por la Alianza Social Indígena (¿!!?) ahora transformada en Alianza Social Independiente. El apoyo de algunos dirigentes indígenas a los politiqueros oportunistas de diversas fracciones ha sido una fuente de corrupción y frustración del movimiento.
La posibilidad de que Aída Quilcué acceda al Senado puede motivar el apoyo de muchos electores honestos y de muchos sectores luchadores. Pero el nuevo MSI nace con una grave limitación: su programa es en esencia, el mismo que han enarbolado todos los dirigentes del Polo Democrático Alternativo: la defensa del Estado Social de Derecho y la Constitución del ’91, en el marco de la cual ha legislado el corrupto Congreso uribista y se han atropellado todos los derechos que se prometieron a los pueblos originarios y raizales.
Nuestro llamado a la compañera Quilcué es que ponga su campaña al servicio de la lucha y la movilización y sume a la campaña por el VOTO EN BLANCO, para que no contribuya con su prestigio de luchadora a embellecer esta falsa democracia clientelista y asesina.
Sin justicia, sin verdad, sin reparación |
Iván Cepeda se convirtió en el vocero más conocido del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), movimiento que no vacilamos en señalar como el más grande logro de la lucha democrática en el país contra un régimen político autoritario y asesino; en el cual la absoluta totalidad de los órganos del Estado han sido actores directos o indirectos, por acción u omisión, de miles y miles de crímenes; de los cuales el mismo Iván y su familia fueron víctimas. |
La campaña al Congreso de Aida Quilcué: ¿Hacia otra frustración? |
Hace dos años los pueblos indígenas de Colombia dieron ejemplo de lucha y dignidad. A lo largo de varios días marcharon hacia la capital exigiendo solución a sus problemas sociales, que no son diferentes, en esencia, de los que padecen los campesinos pobres o los trabajadores agrícolas. Su decisión de lucha coincidió con la protesta del sector educativo, los trabajadores judiciales y los obreros cañeros. Fue un momento de ascenso de la resistencia, frustrado por la indolencia de las direcciones políticas de las centrales obreras, que no pudo culminar en un paro generalizado contra el gobierno. |