Sindical

Repudiemos a los desertores del movimiento sindical


El acuerdo de Julio Roberto Gómez, presidente de la Central General de Trabajadores (CGT) para apoyar la elección a la presidencia de Juan Manuel Santos no fue más que una nueva traición de este burócrata sindical a los intereses del movimiento sindical, en particular, y los trabajadores en general. Hace poco tiempo había absuelto al gobierno de Uribe de su responsabilidad en el asesinato sistemático de los dirigentes sindicales en Colombia, sólo para facilitarle la firma del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea. Mientras tanto el paramilitarismo continúa amenazando y asesinando a los dirigentes de la resistencia obrera y popular. Por esta razón Sintraelecol en su pasada Asamblea Nacional votó una resolución de repudio a este dirigente sindical, quien suena como candidato para el Ministerio de Trabajo de Santos, siguiendo los pasos de otros traidores como Jorge Carrillo, Orlando Obregón, Angelino Garzón y Luis Eduardo Garzón. Invitamos a otras organizaciones sindicales a sumarse a esta declaración.

La Asamblea Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sector Eléctrico, Sintraelecol,

Considerando
1. Que en las discusiones sobre la situación nacional y sobre la situación organizativa y política de los trabajadores, hechas en esta asamblea, se ha constatado que existe un plan premeditado por las fuerzas reaccionarias del uribismo, las multinacionales y los patrones capitalistas para debilitar aún más las organizaciones de los trabajadores;
2. Que tal plan se puede constatar tomando como base los siguientes hechos:
El permanente paralelismo sindical impulsado por el gobierno de Álvaro Uribe Vélez que ha ido consolidando una fuerza reaccionaria dentro de las organizaciones obreras y populares;
El copamiento de importantes organizaciones obreras, como en el caso de algunos sindicatos bananeros de Urabá, por parte de agentes directos del paramilitarismo;
La cooptación, por parte de los gobiernos reaccionarios y neoliberales, de antiguos dirigentes sindicales y populares para ponerlos al servicio de los planes antiobreros y antipopulares. Un ejemplo significativo es el del ex presidente de la CUT Angelino Garzón, que de la dirección de la Central saltó al Ministerio del Trabajo, de ahí a la gobernación del Valle del Cauca, con los votos ilusionados de miles de trabajadores y activistas de oposición, y desde esta plataforma a la embajada de Colombia en Bruselas como funcionario al servicio de Álvaro Uribe, paso previo a la candidatura a vicepresidente del neoliberal Juan Manuel Santos;
La vergonzosa deserción a las filas del santismo de Julio Roberto Gómez, máximo dirigente de la CGTD y, hasta ayer, miembro del equipo de campaña del candidato del PDA, Gustavo Petro;
Los insistentes llamados de Juan Manuel Santos a los trabajadores para que hagamos parte de su plan de constituir un “gobierno de unidad nacional” con los patrones y el imperialismo, como anzuelo para que renunciemos a luchar por nuestras reivindicaciones y nuestro ya deteriorado nivel de vida;
3. Que los hechos enumerados no son coincidenciales, sino la constatación de que ese plan existe, es conciente y está dirigido a debilitar aún más las fuerzas de los trabajadores y el pueblo, para aplicar mejor y en mayor profundidad los planes económicos y políticos neoliberales que han colocado a nuestro país en los primeros lugares de la desigualdad social en el mundo;
4. Que la importancia numérica y la significación gremial y política de Sintraelecol le imponen la tarea y el reto de acaudillar la lucha por impedir que esos planes reaccionarios avancen y se concreten;

Resuelve
1. Denunciar, por todos los medios de los que Sintraelecol pueda disponer, los planes reaccionarios que el uribismo y los desertores del movimiento obrero y popular han diseñado y están impulsando para debilitar las organizaciones de los trabajadores;
2.- Promover la discusión de este importante problema político y organizativo entre las demás organizaciones sindicales y populares con las cuales tenemos relaciones fraternales;
3. Hacer un llamado a la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, a la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC, a los sindicatos independientes y a los activistas y las bases de la CGT a reiniciar la discusión sobre la necesidad de la unidad orgánica de los trabajadores y a dar pasos concretos en esa dirección, como el camino más seguro y eficaz para enfrentar los planes de la reacción neoliberal y para configurar un polo de resistencia a sus gobiernos;
4. Repudiar las vergonzosas deserciones de Angelino Garzón y Julio Roberto Gómez al santismo, y promover su expulsión de todos los organismos obreros, sindicales y de representación gremial de los cuales hagan parte, tales como el Comando Nacional Unitario, la dirección de la CGT, las juntas directivas de las cajas de compensación familiar, los organismos de dirección de las federaciones y confederaciones nacionales e internacionales, las diferentes instancias de la OIT, la Gran Coalición Democrática y los asientos en los consejos nacionales del trabajo y los salarios;
5. Cerrar filas en defensa de nuestra organización sindical y avanzar decididamente en la consolidación del sindicato de la industria energética, que unifique nuestras fuerzas y nos coloque en condiciones de hacer respetar nuestros derechos, los de nuestras familias y los de la clase trabajadora.
Bogotá, junio 11 de 2010