Movimiento obrero

La Gran Coalición Democrática

Del frente de lucha de unidad de acción al frente policlasista

La Gran Coalición Democrática (GCD) nació de la necesidad de organizar la unidad de acción— entre las organizaciones sindicales (CUT, CGTD y CTTC), populares, juveniles, campesinas, indígenas, de derechos humanos, partidos y movimientos políticos de izquierda y sectores del partido liberal— para enfrentar el paquetazo de Uribe y el FMI, contenido en el referendo.

A diferencia del encuentro del 30 de abril, en que la presencia de los delegados eran representantes de las agrupaciones sociales en conflicto y las luchas de los trabajadores, —la más importante, la huelga de los petroleros— la Gran Cumbre Social, no era la expresión de las luchas, sino de las derrotas, por eso, los participantes y la mesa directiva eran los senadores y representantes de los partidos y movimientos políticos de oposición a la reelección del presidente Uribe, acompañado de las Centrales Obreras y algunos sindicatos nacionales. Los oradores coincidieron en que la GCD se encaminara hacia el impulso de un movimiento político de oposición al gobierno y participara de las próximas elecciones con candidatos de coalición, y para ello aprobaron los cinco ejes programáticos y un plan de acción para el segundo semestre con dos acciones nacionales, el 16 de Septiembre y el 12 de Octubre. Pero la esencia del plan es organizar el movimiento político de oposición a nivel regional, convocando a los partidos tradicionales y “personalidades democráticas” a ser parte de la GCD.

El Partido Socialista de los Trabajadores no comparte el cambio que ha tenido la GCD en su política, orientación y sus ejes programáticos. Sólo nos comprometemos con las acciones de masas en unidad de acción, es decir, impulsamos las asambleas de los trabajadores, los sectores populares, la juventud, los campesinos y los indígenas, en la preparación y realización de mítines, concentraciones, paros y huelgas regionales y la movilización nacional del 16 de septiembre y el Paro Nacional del 12 de octubre, como expresión unitaria de las luchas de rechazo al paquetazo de Uribe y el FMI.

Esta posición la hemos expresado en las reuniones de la GCD en Bogotá y en las regionales donde nuestro Partido tiene presencia. Al mismo tiempo llamamos a los dirigentes de las centrales sindicales y a los movimientos políticos de izquierda que se reclaman defensores de las reivindicaciones económicas, sociales y políticas de la clase trabajadora y los pobres de Colombia a rectificar su posición y asumir consecuentemente la tarea de ponerse al frente de sus luchas.

¿Por qué no compartimos la política, el programa y la organización de la Gran Coalición Democrática?

Porque se perdió la esencia de la GCD: la lucha contra el paquetazo de Uribe y el FMI y el imperialismo en unidad de acción.

Porque el objeto de la organización de la GCD deja de ser las luchas de los trabajadores que resisten la ofensiva del gobierno, multinacionales, la burguesía y el imperialismo, para cambiarlo por la organización de los sectores políticos tradicionales en oposición a la reelección en unidad de acción con los partidos y movimientos de la izquierda reformistas y conciliadores.

El programa es un programa burgués, de oposición constitucionalista liberal al gobierno y al régimen político uribista, a través del congreso y las elecciones. No tiene nada que ver con los intereses fundamentales de la clase trabajadora y los pobres de Colombia. Veamos:

1. Nos proponen “la defensa del Estado Social de Derecho”, “las libertades democrática y la soberanía”, quiere decir, que la clase obrera, los campesinos pobres y los sectores populares empobrecidos, oprimidos y excluidos por el Estado burgués, luchemos por mantenerlo y fortalecerlo, es decir, aferrarnos a las cadenas opresoras y explotadoras de la burguesía, los terratenientes y el imperialismo. A los dirigentes de los partidos de izquierda se les olvidó que el Estado burgués es máquina de opresión y explotación contra los proletarios. ¿A caso renuncian definitivamente al marxismo, a la revolución proletaria y al socialismo?

2. “Rechazan el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos”. La sustentación de este aspecto del programa es la defensa de la producción nacional, con el argumento de que el debilitamiento de ésta, perjudica el empleo y el ingreso de los trabajadores. Esta concepción política, viene del maoísmo, de la revolución por etapas comenzando por la conciliación de la clase trabajadora con sectores de la burguesía nacional. Confundir la lucha por la soberanía y autodeterminación nacional como una lucha antiimperialista, con la defensa de una supuesta burguesía nacional, es condenar a los trabajadores a la esclavitud perpetua y a la barbarie capitalista del hambre, la pobreza y la miseria.

3. “Proponen la solución política del conflicto armado y los acuerdos humanitarios”. Le imponen a los trabajadores luchar por decisiones que han tomado otras organizaciones políticas como la guerrilla, de levantarse en armas contra el régimen político y el gobierno, decisiones que sólo ellos pueden cambiar. El proletariado y las organizaciones sindicales le pueden proponer a la guerrilla que cambie su estrategia por la del movimiento obrero, que es la lucha de clases y la movilización organizada, y a la vez exigirle al gobierno y sus partidos plenas garantías para su actividad política, sin entrega de armas, rendiciones e incorporación al establecimiento oficial a cambio de puestos en el parlamento, en el gobierno o por migajas de micro crédito y micro empresas o taxis por los combatientes de base.

4. En cuanto a “la reelección y la agenda legislativa” como la denominan los dirigentes. Creemos que la derrota de la reelección está íntimamente ligada a la derrota o por lo menos a frenar el paquetazo de Uribe-FMI. Si el paquetazo pasa, la reelección de Uribe está garantizada. Por eso hemos insistido, y seguiremos insistiendo en todos los eventos, que el eje de la lucha en esta coyuntura política, es derrotar el paquetazo, por la vía de la movilización unificada de los trabajadores que están en conflicto y alrededor de la FECODE y el sector de la salud que han votado el paro nacional indefinido. Por eso es necesario ajustar el plan de acción y la orientación política a las bases sindicales y populares de realizar en cada organización asambleas que voten su participación en la jornada del 16 de septiembre, convirtiéndola en paro nacional, con movilizaciones masivas en todo el país hacia las capitales de los departamentos. Proponerle a la FECODE que coordine con los trabajadores de la salud, los judiciales y otros sectores estatales, un plan conjunto de preparación del paro nacional indefinido a partir del 4 de octubre para que entronque con el paro nacional del 12 de octubre, que sería la gran acción de masas que podrían frenar a Uribe y su Congreso de bolsillo.

Esta es la política, la orientación y el plan de acción que esperan los trabajadores y los pobres del país de sus direcciones sindicales. Políticas que se reclaman defensoras de sus derechos y reivindicaciones Por eso, llamamos a los Comités Ejecutivos de las centrales obreras, de FECODE y de los sindicatos de la salud y el sector estatal y a la Gran Coalición Democrática a reunirse y rectificar la política de concertación con el gobierno, su parlamento de bolsillo, porque está absolutamente claro que el gobierno, la burguesía y el FMI., no van a concertar nada, no van a dar absolutamente nada y que al contrario vienen por todo.

Insistir en la política de movilizar para concertar y que la reelección sea , el eje de la lucha es permitirle al gobierno y al parlamento que avance en la aplicación de sus medidas hambreadotas contra los trabajadores y el pueblo.

Ustedes tienen la responsabilidad de que eso ocurra o se derrote la intentona. Estamos todavía a tiempo de dar un gran viraje.

A.S.