Juventud

Ciudad Bolívar: así asesinan a la juventud

Son miles las voces de protesta que han sido silenciadas, pero muchas más las que siguen pidiendo justicia e igualdad.

Desde el 2002 cuando fue elegido Alvaro Uribe Vélez como presidente, todos hemos vivido con mayor intensidad la injusticia y desigualdad de su gobierno. Con su llamada “Seguridad Democrática”, que más bien debería llamarse “seguridad burguesa”, se han incrementado las injusticias a los campesinos pobres, indígenas y jóvenes de los sectores más populares.

Es el caso de la localidad de Ciudad Bolívar, en Bogotá, los paramilitares han asesinado a más de un centenar de jóvenes y provocado el desplazamiento de muchos más. Los jóvenes junto con sus familias se ven obligados a salir de sus casas y buscar un nuevo hogar en la nada.

En esta localidad burlaron el nombre de nuestro libertador, así como burlaron la muerte de todos estos jóvenes en los medios de comunicación, pues siempre suelen decir que son “riñas” callejeras entre pandillas para esconder la realidad del genocidio feroz que ataca a los jóvenes de esta localidad.

Ciudad Bolívar hay barrios en los que los paramilitares hacen evidente su presencia con letreros como “Muerte a violos, ratas y viciosos” o “ Acueste a sus hijos temprano o sino nosotros los acostamos”, entregan folletos en las casas y pegan carteles con características similares. Es tan visible la impunidad que existe en la localidad, que en los barrios mas azotados por estos asesinos, existen listas en las principales vías, con los nombres de los jóvenes que están próximos a asesinar, todo ello para aterrorizar y tener inmóvil a la población.

En donde se ve el papel de la policía y todas las “fuerzas de justicia” del estado que frente a esto?. No hacen nada, mientras detienen diariamente centenares de jóvenes con su llamada UPJ sin ningún motivo, los verdaderos delincuentes se pasean libremente por las calles.

Con esta situación, los jóvenes no ven una verdadera salida. Es por eso que muchos de ellos cambian la muerte, por vivir para matar. Se enlistan en diferentes grupos y organizaciones, que en algunos casos los obligan a abandonar su hogar y que en otros – la mayoría -, sólo les ha traído la muerte sin que puedan decir una palabra.

Estos jóvenes sólo querían jugar, estudiar y vivir una vida “normal”, pero la desigualdad de este sistema no se los permitió. Hoy muchos de ellos, a los que llaman pandilleros, delincuentes y que viven asediados por estos asesinatos, simplemente son jóvenes sin oportunidades de estudio o de de trabajo. Estos jóvenes solo están llenos de vida y de ilusiones.

Antonia Santos, desde Ciudad Bolívar