Ponencia presentada al Congreso Nacional de Estudiantes
de Secundaria
Por la Juventud Socialista del Partido Socialista de los Trabajadores
Barranquilla, Mayo de 2004
Juventud Socialista – PST
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Saludamos este congreso Nacional con la expectativa de que de él podamos sacar conclusiones que permitan comenzar un proceso de organización autónoma de los estudiantes secundarios.
La situación que está atravesando la juventud y los estudiantes no es aislada de la situación que viven los trabajadores y sectores populares a nivel nacional e internacional.
Somos víctimas de los planes que dicta el imperialismo y sus organismos, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que se concretan en contrarreformas laborales, contrarreformas educativas, privatización de los servicios públicos, comercialización de la salud y la educación, aumento y extensión de impuestos y medidas represivas para imponer planes al servicio del saqueo de los recursos naturales y del capital.
El ejemplo mas dramático es la represión a la huelga de los trabajadores de la USO por el plan de privatización de ECOPETROL y de desmantelamiento de lo que queda de la convención colectiva de los trabajadores petroleros, para que las multinacionales del petróleo nos saqueen impunemente nuestros hidrocarburos.
En algunos países como Irak, y Afganistán los planes se pretenden imponer mediante la guerra, la ocupación y la masacre de la población, instaurando regímenes coloniales.
El Plan Colombia, el ALCA, el TLC y los acuerdos de comercio bilaterales, son los instrumentos con que se aplican estos planes en el continente.
Los planes de miseria y represión de Uribe
El gobierno de Uribe se ha manifestado como el lacayo más incondicional
del imperialismo norteamericano. No solo mantiene más de 500 militares
en el territorio nacional, sino que pide más soldados para reprimir a
la población. Su política de “Seguridad Democrática”
es una copia del “Acta Patriótica” de Bush, pero aún
más agresiva, que no solo elimina libertades democráticas, sino
que exige cuotas de asesinatos a las fuerzas militares, tal como ha quedado
al descubierto con la masacre de una familia campesina en Cajamarca y otros
casos más que manifiestan el accionar cotidiano de las fuerzas armadas,
característico de las dictaduras militares que han sufrido los pueblos
del Cono Sur de América Latina en décadas pasadas y donde una
buena parte de las víctimas son jóvenes y en muchos casos estudiantes.
En cuanto a la situación social, las cifras indican la profundidad de la crisis: empobrecimiento del 60%, indigencia 15%, desplazamiento de 3 millones de habitantes y desempleo cerca del 20% según cifras oficiales.
En el terreno de la educación pública Uribe quiere llevar hasta el final su denominada “revolución educativa” que es más bien una contrarrevolución pues pretende profundizar las políticas de privatización y flexibilización laboral, emprendidas por sus antecesores desde comienzos de los ’90. El conflicto de los trabajadores y estudiantes del SENA es la expresión de la resistencia a este nefasto plan de mercantilización de la educación.
Hoy se impone la estandarización y las competencias laborales para adecuar la preparación de mano de obra de acuerdo con las nuevas necesidades del mercado del trabajo, que exige trabajadores con menos capacitación, más funciones, dispuestos a “aprender”, a identificarse con el patrón y trabajar por salarios miserables; además de homogenizar la calificación de mano de obra a nivel regional para facilitar la movilidad de los capitales de un lugar a otro. Se refuerza su papel ideológico con el énfasis que se viene haciendo en formación de “valores”, democracia participativa, y competencias ciudadanas cuyo objetivo es castrar cualquier tipo de inquietud en los jóvenes y reducirlos a una masa ignorante y sumisa que acepte dócilmente el oprobioso y explotador sistema capitalista. Se privatiza aún más la educación con lo cual el Estado reorienta el presupuesto hacia el pago de la deuda externa y el plan de “seguridad democrática”, a la par que la entrega como un jugoso negocio a los pequeños y grandes capitalistas, a costa de imponer sobre los sectores más pobres la autofinanciación de la educación o focalizando el presupuesto hacia los colegios de concesión pagándoles el doble de lo que gasta en los estudiantes de los colegios públicos.
La situación del movimiento estudiantil
El movimiento estudiantil colombiano se encuentra disgregado, sin organización
y sin orientación de cómo enfrentar los planes del gobierno para
la educación. La ofensiva ideológica de los medios de comunicación,
la falta de formación política en los jóvenes y la crisis
social hacen que para la gran mayoría de los estudiantes la política
sea algo ajeno a sus vidas. Sin embargo en los últimos años esto
ha empezado a cambiar. En el caso de Bogotá los estudiantes secundarios
desarrollaron una dura lucha en el año 2001 junto a los maestros contra
Acto Legislativo 012, que tenía como propósito el recorte del
presupuesto educativo, con tomas de colegios donde algunos Consejos Estudiantiles
se salieron del redil de las directivas y tomaron el control de las instituciones
educativas durante varias semanas. A pesar de la heroica lucha, la falta de
organización impidió que la confrontación fuera generalizada
y que se extendiera nacionalmente para derrotar dicho proyecto. El año
pasado, los secundarios salieron nuevamente a acompañar la lucha contra
el referendo de Uribe, jugando un rol importante en la derrota que se le impuso
al gobierno, y este año nuevamente han salido a acompañar a los
maestros en el paro de febrero y en las movilizaciones convocadas por el magisterio.
Sabemos que en otras partes del país se han dado procesos similares de
movilización y concientización de los estudiantes secundarios.
En el caso de las universidades públicas en las diferentes regiones del país los estudiantes han desarrollado valientes luchas como en Pereira, Cali, Ibagué o Bucaramanga por solo nombrar algunos, donde entorno a la bandera de la defensa de la universidad pública, de las libertades democráticas y la Autonomía universitaria, los estudiantes universitarios han resistido la aplanadora uribista en la educación superior, que descarga su aparato represor violentamente por medio de los gobiernos municipales y los rectores para imponer los planes educativos para este sector.
La necesidad de organización de los estudiantes
Este reanimamiento de la lucha estudiantil vuelve a poner sobre el tapete la
discusión de cómo organizar y centralizar este movimiento estudiantil,
tanto a nivel regional como nacional.
A diferencia del movimiento estudiantil de otros países, que han contado con organizaciones para la luchar por sus reivindicaciones, junto a los sindicatos de los trabajadores, el estudiantado colombiano no ha podido construir organizaciones gremiales duraderas.
Se han hecho intentos, se han convocado numerosos encuentros regionales y nacionales y se han construido algunas federaciones y coordinadoras, pero estas han tenido corta existencia.
Varias han sido las causas que han impedido la construcción y consolidación de organizaciones gremiales estudiantiles.
El principal factor ha sido la falta de libertades democráticas por parte del régimen político y los gobiernos y como expresión de ello, el carácter represivo de las directivas de colegios y universidades, y lamentablemente de algunos profesores que reproducen fielmente la dictadura de las instituciones gubernamentales como el Ministerio de Educación Nacional y la Secretaría de Educación del Distrito.
Un segundo factor ha sido la nefasta política de institucionalización de los Consejos Estudiantiles a través de las contrarreformas educativas, lo que ha convertido a la otrora organización independiente en organismos controlados para manipular a los estudiantes y para impedir que luchemos por nuestras reivindicaciones.
Un tercer factor, éste de carácter interno, ha sido el rol de algunas organizaciones políticas que anteponen los intereses partidistas a los intereses del conjunto de los estudiantes y se conforman con construir aparatos que terminan siendo apéndices de los partidos políticos para autoproclamarlas como las organizaciones estudiantiles.
¿Organización Gremial vs. Organización política
de los estudiantes?
Muchas veces las discusiones en los encuentros estudiantiles y en el seno del
movimiento estudiantil se ponen de acuerdo en la necesidad de la unidad entorno
a una organización unitaria de los estudiantes, de la lucha por la educación
pública y de los derechos de los estudiantes. Esto es un lugar común
en las relatorías y conclusiones de los numerosos eventos de este tipo,
pero a la hora de concretar esa unidad saltan las numerosas diferencias maquilladas
bajo ese llamado a la unidad. Y normalmente saltan a la hora de definir el carácter
de esa organización, sus métodos y sus objetivos.
Una de las principales discusiones es si la organización debe tener o no un carácter político, y cual es la relación de ésta con las organizaciones políticas que actúan al interior de los estudiantes. Esta no es una discusión nueva. Desde los inicios del movimiento obrero se viene dando esa discusión entre los que afirman que los sindicatos deben tener el mismo programa político de los partidos y que sólo pueden participar los que compartan ese programa, como los que afirman que las organizaciones gremiales no tienen nada que ver con ideologías ni organizaciones políticas. Tanto la primera (anarcosindicalista) como la segunda (gremialista) son y han sido un obstáculo para la organización tanto de los trabajadores como de los estudiantes.
Tanto los sindicatos como la organización gremial estudiantil debe tener como principal criterio la defensa de los intereses y derechos del gremio que representan, independientemente de sus convicciones políticas, filosóficas o religiosas que sus miembros profesan.
Las organizaciones políticas de los estudiantes, así como otras expresiones de organización y de opinión por el hecho de pertenecer a la organización gremial de los estudiantes no tienen que disolverse y renunciar a sus posiciones y diferencias con otros grupos o miembros de la organización amplia, pues es desde las diferentes posiciones donde salen las diferentes propuestas que se discuten para definir las orientaciones y las tareas de todos los estudiantes. Desde que exista un método sano las diferentes expresiones políticas tienen la libertad en igualdad de condiciones de exponer y defender sus puntos de vista y sus propuestas hacia la organización, así como la posibilidad de aspirar a dirigir mediante métodos democráticos, la total claridad de las posiciones y la lealtad y respeto hacia la organización, sus principios y métodos.
Para que esto se cumpla la organización gremial de los estudiantes debe tener los siguientes principios:
Una organización independiente del gobierno nacional, departamental,
municipal y de las directivas de los colegios.
Al igual que los sindicatos de los trabajadores, la organización de los
estudiantes, tiene que tener autonomía y por lo tanto ser independiente
de todo gobierno, y de los directivos de las instituciones educativas. Es sabido
que los sindicatos que no guardan independencia del gobierno y los patronos
terminan siendo un instrumento de control por parte de estos y utilizados para
aplicar planes que van en contra de los intereses del sector que representa
la organización gremial.
Una organización amplia…,
La organización gremial de los estudiantes como hemos recalcado antes,
tiene que tener un carácter amplio. En la organización tienen
cabida todas las expresiones políticas que estén presentes al
interior del movimiento estudiantil. Contrario a la despolitización que
impulsan los gobiernos capitalistas y sus agentes en las instituciones educativas
el movimiento estudiantil necesita politizarse para ganar conciencia y luchar
por sus reivindicaciones.
Unitaria…
Que todos los miembros de la organización, tanto los organizados en alguna
corriente política como los que no lo están luchen por el mismo
objetivo común, la defensa de la educación pública y de
los derechos y reivindicaciones de los estudiantes.
Democrática
Debe regirse por el método de la democracia obrera con el que funcionan
los sindicatos combativos de los trabajadores. Esto quiere decir que los problemas,
las propuestas y las actividades se discuten ampliamente en asamblea y se votan
por mayoría.
Y solidaria
Los problemas de los estudiantes están ligados a los problemas de los
trabajadores y de los pobres tanto en Colombia como en el mundo, por lo tanto
la organización gremial de los estudiantes debe expresar su solidaridad
con luchas económicas, sociales y políticas principalmente de
los maestros y del resto de los trabajadores, campesinos pobres y sectores populares,
así como con las luchas de los pueblos que enfrentan el saqueo y la opresión
del imperialismo.
Una organización para la lucha por los derechos fundamentales
Los planes educativos del gobierno nacional y los gobiernos locales son dictados
por el imperialismo mundial, a través de sus organismos financieros como
el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y tienen como política
obligar a drásticas reducciones de los recursos que deberían garantizar
los elementales derechos democráticos materiales como la salud, la educación
y los servicios públicos (acueducto, energía, comunicaciones,
aseo y transporte,). Todo con el propósito de asegurar el pago de la
deuda externa, que no es más que un mecanismo de saqueo y explotación
por parte de los países imperialistas y que cuenta con la complicidad
de los gobiernos y autoridades que aceptan sus condiciones y la aplicación
de los planes.
La única forma de oponerse a este saqueo permanente que atenta contra la calidad de la educación y los derechos de la comunidad educativa, es el de la lucha directa. Esto quiere decir que se privilegia la movilización como método de lucha.
Por la defensa de la educación pública gratuita
Ante el avance de la privatización de la educación pública
a la que están convirtiendo en un lucrativo negocio para unos pocos y
en exclusión de este derecho para los hijos de los trabajadores y las
clases populares, es preciso luchar para que el Estado garantice la educación
gratuita en los niveles básico y superior y ello debe incluir los servicios
gratuitos de transporte y alimentación. Este es un derecho que se debe
garantizar por parte del Estado. Los impuestos deben ser destinados para garantizar
el cubrimiento de las necesidades elementales de la población y no para
el pago de la onerosa deuda externa.
¡No más aparatos ni cascarones!
En este momento no existe una organización nacional gremial de los estudiantes
con estas características, Todas las coordinadoras, federaciones, consejos,
asociaciones, por muy grandes que sean, no tiene ese carácter. Por eso
todos los partidos, grupos, movimientos, y activistas independientes pertenecientes
o no a estos espacios, que estamos en el movimiento estudiantil, especialmente
los que asistimos a este congreso nacional debemos conformar una coordinación
provisional tanto local como nacional. El problema de la organización
no se puede solucionar en abstracto fundando nuevos aparatos, producto de pactos
burocráticos entre organizaciones políticas, que no son más
que cascarones preestablecidos que pretenden ser legitimados llenándolos
con las expresiones estudiantiles. La necesidad de la organización surge
en la lucha por los derechos, desde los más elementales hasta los más
políticos y solo ahí se legitima y se fortalece una estructura
organizativa, desde que responda a las necesidades de la lucha.
Por eso la coordinación provisional que proponemos debe tener fundamentalmente dos tareas:
Debe adoptar e impulsar una consigna de lucha que refleje e identifique las necesidades de los estudiantes a nivel nacional, para que a partir de allí se articulen todas las demás reivindicaciones. A partir de esta consigna central se tiene que coordinar todas las luchas, por más pequeñas que sean, fortaleciéndolas con la solidaridad y el apoyo de los demás estudiantes.
Llevar la discusión sobre la necesidad de la organización gremial
de los estudiantes a las regiones, municipios y colegios. Que se encargue de
fomentar que los estudiantes y las organizaciones elaboren, sustenten y expongan
propuestas sobre los principios y métodos y plataforma de lucha de la
organización y que se hagan conocer en todo el país mediante boletines
nacionales que se distribuyan en cada plantel y/o espacio juvenil. Esto con
el objetivo de organizar un congreso democrático de estudiantes de secundaria
con delegados elegidos mediante asambleas en los colegios para fundar una coordinadora
de estudiantes secundarios (o como se quiera llamar), que sea una organización
amplia, democrática y unitaria y votar un pliego de reivindicaciones
del sector.
Por el momento proponemos los siguientes puntos para la discusión del
pliego y del eje de lucha nacional:
1. Solución inmediata a la falta de cupos, construcción y ampliación
de plantas.
2. Retorno al los municipios de todos los colegios en concesión
3. Nombramiento en propiedad de los maestros por contrato
4. Dotación de los colegios que incluya servicio gratuito de restaurante,
Bibliotecas y laboratorios con dotación completa y textos escolares garantizados
gratuitamente por el Estado.
5. Transporte con tarifa estudiantil gratuita con solo presentar el carnet estudiantil.
6. Garantías para la organización estudiantil
7. Eliminación de los convenios
Barranquilla, Mayo de 2004
Juventud Socialista – PST