Ponencia presentada al Encuentro Distrital de Estudiantes
de Secundaria
Por la Juventud Socialista del Partido Socialista de los Trabajadores
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Saludamos este encuentro con la expectativa de que de él podamos sacar conclusiones que permitan comenzar un proceso de organización autónoma de los estudiantes secundarios.
La situación que está atravesando la juventud y los estudiantes no es aislada de la situación que viven los trabajadores y sectores populares a nivel nacional e internacional.
Somos víctimas de los planes que dicta el imperialismo y sus organismos, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que se concretan en contrarreformas laborales, contrarreformas educativas, privatización de los servicios públicos, comercialización de la salud y la educación, aumento y extensión de impuestos y medidas represivas para imponer planes al servicio del saqueo de los recursos naturales y del capital. En algunos países como Irak, y Afganistán los planes se pretenden imponer mediante la guerra, la ocupación y la masacre de la población, instaurando regímenes coloniales.
El Plan Colombia, el ALCA, el TLC y los acuerdos de comercio bilaterales, son los instrumentos con que se aplican estos planes en el continente.
Los planes de miseria y represión de Uribe
El gobierno de Uribe se ha manifestado como el lacayo más incondicional
del imperialismo norteamericano. No solo mantiene más de 500 militares
en el territorio nacional, sino que pide más soldados para reprimir a
la población. Su política de “Seguridad Democrática”
es una copia del “Acta Patriótica” de Bush, pero aún
más agresiva, que no solo elimina libertades democráticas, sino
que exige cuotas de asesinatos a las fuerzas militares, tal como ha quedado
al descubierto con la masacre de una familia campesina en Cajamarca y otros
casos más que manifiestan el accionar cotidiano de las fuerzas armadas,
característico de las dictaduras militares que han sufrido los pueblos
del Cono Sur de América Latina en décadas pasadas y donde una
buena parte de las víctimas son jóvenes y en muchos casos estudiantes.
En cuanto a la situación social, las cifras indican la profundidad de
la crisis: empobrecimiento del 60%, indigencia 15%, desplazamiento de 3 millones
de habitantes y desempleo cerca del 20% según cifras oficiales.
En el terreno de la educación pública Uribe quiere llevar hasta el final su denominada “revolución educativa” que es más bien una contrarrevolución pues pretende profundizar las políticas de privatización y flexibilización laboral, emprendidas por sus antecesores desde comienzos de los ’90.
Hoy se impone la estandarización y las competencias laborales para adecuar la preparación de mano de obra de acuerdo con las nuevas necesidades del mercado del trabajo, que exige trabajadores con menos capacitación, más funciones, dispuestos a “aprender”, a identificarse con el patrón y trabajar por salarios miserables; además de homogenizar la calificación de mano de obra a nivel regional para facilitar la movilidad de los capitales de un lugar a otro. Se refuerza su papel ideológico con el énfasis que se viene haciendo en formación de “valores”, democracia participativa, y competencias ciudadanas cuyo objetivo es castrar cualquier tipo de inquietud en los jóvenes y reducirlos a una masa ignorante y sumisa que acepte dócilmente el oprobioso y explotador sistema capitalista. Se privatiza aún más la educación con lo cual el Estado reorienta el presupuesto hacia el pago de la deuda externa y el plan de “seguridad democrática”, a la par que la entrega como un jugoso negocio a los pequeños y grandes capitalistas, a costa de imponer sobre los sectores más pobres la autofinanciación de la educación o focalizando el presupuesto hacia los colegios de concesión pagándoles el doble de lo que gasta en los estudiantes de los colegios públicos.
El gobierno distrital de Luis Eduardo Garzón
Muchos estudiantes y trabajadores seguramente tienen expectativas en que el
gobierno de Luis Eduardo Garzón es distinto a los anteriores, como los
de Mockus y Peñalosa, porque en su discurso de campaña hizo énfasis
en los social. Sin embargo los hechos están demostrando que en muchos
aspectos fundamentales es continuador de los planes de sus antecesores.
En el campo de la educación le ha pedido a los maestros que aumenten el número de alumnos por curso, a los maestros interinos no los nombro en propiedad sino que les hizo firmar un contrato por un año, con el transporte no ha realizado ningún cambio a favor de los usuarios, por el contrario sigue construyendo vías especiales para que los empresarios privados dueños de los buses del sistema Transmilenio sigan usufructuando de ellas quedándose con todas las ganancias sin poner un peso para la infraestructura. Y en el campo de las libertades democráticas, a los estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional los reprimió la policía del Distrito, es decir la policía que está bajo las órdenes del Alcalde Garzón. Los que participamos en este encuentro nos consta la falta de garantías en muchos colegios, por parte de los funcionarios de la Secretaria de Educación del Distrito, que ha impedido que la asistencia fuera más numerosa.
En el terreno de las decisiones, al igual que Uribe con sus “Consejos Comunitarios”, el gobierno de Garzón organiza los “Encuentros Ciudadanos” con el objetivo de hacer creer a los sectores populares que pueden participar en las decisiones de gobierno. Sin embargo, en cuanto a soluciones de Fondo no ha tomado ninguna, ni con respecto a la salud, ni a la educación, ni con el desempleo o la miseria. Las pocas medidas que ha tomado son en el terreno del asistencialismo, al tiempo que manifiesta cumplir con el pago de la deuda externa del Distrito.
La situación del movimiento estudiantil
El movimiento estudiantil colombiano se encuentra disgregado, sin organización
y sin orientación de cómo enfrentar los planes del gobierno para
la educación. Los estudiantes secundarios desarrollaron una dura lucha
en el año 2001 contra Acto Legislativo 012, que tenía como propósito
el recorte del presupuesto educativo, con tomas de colegios donde algunos Consejos
Estudiantiles se salieron del redil de las directivas y tomaron el control de
las instituciones educativas durante varias semanas. A pesar de la heroica lucha,
la falta de organización impidió que la confrontación fuera
generalizada y que se extendiera nacionalmente para derrotar dicho proyecto.
El año pasado, los secundarios del Distrito salieron nuevamente a acompañar
la lucha contra el referendo de Uribe, jugando un rol importante en la derrota
que se le impuso al gobierno, y este año nuevamente han salido a acompañar
a los maestros en el paro de febrero y en las movilizaciones convocadas por
el magisterio.
En el caso de las universidades públicas los estudiantes han sido violentamente reprimidos por los gobiernos distritales y los rectores para imponer los planes educativos para este sector. La última lucha la libraron en febrero los estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional, pero fueron desalojados por la policía que se tomó las instalaciones de la universidad durante 10 días.
La necesidad de organización de los estudiantes
A diferencia del movimiento estudiantil de otros países, que han contado
con organizaciones para la luchar por sus reivindicaciones, junto a los sindicatos
de los trabajadores, el estudiantado colombiano no ha podido construir organizaciones
gremiales duraderas.
Se han hecho intentos, se han convocado numerosos encuentros regionales y nacionales y se han construido algunas federaciones y coordinadoras, pero estas han tenido corta existencia.
Varias han sido las causas que han impedido la construcción y consolidación de organizaciones gremiales estudiantiles.
El principal factor ha sido la falta de libertades democráticas por parte del régimen político y los gobiernos, y como expresión de ello, el carácter represivo de las directivas de colegios y universidades, y lamentablemente de algunos profesores que reproducen fielmente la dictadura de las instituciones gubernamentales como el Ministerio de Educación Nacional y la Secretaría de Educación del Distrito.
Un segundo factor ha sido la nefasta política de institucionalización de los Consejos Estudiantiles a través de las contrarreformas educativas, lo que ha convertido a la otrora organización independiente en organismos controlados para manipular a los estudiantes y para impedir que luchemos por nuestras reivindicaciones.
Un tercer factor, éste de carácter interno, ha sido el rol de algunas organizaciones políticas que anteponen los intereses partidistas a los intereses del conjunto de los estudiantes y se conforman con construir aparatos que terminan siendo apéndices de los partidos políticos para autoproclamarlas como las organizaciones estudiantiles.
La última experiencia que se ha tenido, en el Distrito Capital, con la organización de los estudiantes de secundaria fue entre los años 1983 y 1984, con la construcción de la Coordinadora de Estudiantes de Secundaria (CODES) que logró centralizar los Consejos Estudiantiles de 54 colegios del Distrito, en una organización amplia y democrática donde tenían participación las distintas fuerzas políticas de izquierda y tanto los Consejos Estudiantiles como la CODES lograron algunas reivindicaciones como el nombramiento de maestros en colegios donde hacían falta, mediante la movilización y con la solidaridad de los maestros del Distrito y su organización, la Asociación Distrital de Educadores.
Una organización independiente del gobierno distrital y de las
directivas de los colegios.
Al igual que los sindicatos de los trabajadores, la organización de los
estudiantes, tiene que tener autonomía y por lo tanto ser independiente
de todo gobierno, y de los directivos de las instituciones educativas. Es sabido
que los sindicatos que no guardan independencia del gobierno y los patronos
terminan siendo un instrumento de control por parte de estos y utilizados para
aplicar planes que van en contra de los intereses del sector que representa
la organización gremial.
Una organización amplia unitaria, democrática y solidaria
La organización gremial de los estudiantes tiene que tener un carácter
amplio y unitario, regirse por el método de la democracia obrera con
el que funcionan los sindicatos combativos de los trabajadores. Esto quiere
decir que los problemas, las propuestas y las actividades se discuten en asamblea
y se votan por mayoría. En la organización tienen cabida todas
las expresiones políticas que estén presentes al interior del
movimiento estudiantil. Contrario a la despolitización que impulsan los
gobiernos capitalistas y sus agentes en las instituciones educativas el movimiento
estudiantil necesita politizarse para ganar conciencia y luchar por sus reivindicaciones
y expresar su solidaridad con luchas económicas, sociales y políticas
de los trabajadores, campesinos pobres y sectores populares, así como
con las luchas de los pueblos que enfrentan el saqueo y la opresión del
imperialismo.
Una organización para la lucha por los derechos fundamentales
Los planes educativos del gobierno nacional y los gobiernos locales son dictados
por el imperialismo mundial, a través de sus organismos financieros como
el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y tienen como política
obligar a drásticas reducciones de los recursos que deberían garantizar
los elementales derechos democráticos materiales como la salud, la educación
y los servicios públicos (acueducto, energía, comunicaciones,
aseo y transporte,). Todo con el propósito de asegurar el pago de la
deuda externa, que no es más que un mecanismo de saqueo y explotación
por parte de los países imperialistas y que cuenta con la complicidad
de los gobiernos y autoridades que aceptan sus condiciones y la aplicación
de los planes.
Por la defensa de la educación pública gratuita
Ante el avance de la privatización de la educación pública
a la que están convirtiendo en un lucrativo negocio para unos pocos y
en exclusión de este derecho para los hijos de los trabajadores y las
clases populares, es preciso luchar para que el Estado garantice la educación
gratuita en los niveles básico y superior y ello debe incluir los servicios
gratuitos de transporte y alimentación. Este es un derecho que se debe
garantizar por parte del Estado. Los impuestos deben ser destinados para garantizar
el cubrimiento de las necesidades elementales de la población y no para
el pago de la onerosa deuda externa.
En este sentido proponemos que de este encuentro salga una coordinación
provisional que tenga como tarea organizar un congreso democrático de
estudiantes de secundaria con delegados elegidos mediante asambleas en los colegios
para fundar una coordinadora de estudiantes secundarios, que sea una organización
amplia, democrática y unitaria y votar un pliego de reivindicaciones
del sector.
Por el momento proponemos los siguientes puntos:
1. Solución inmediata a la falta de cupos, construcción y ampliación
de plantas.
2. Retorno al Distrito de todos los colegios en concesión
3. Nombramiento en propiedad de los maestros por contrato
4. Dotación de los colegios que incluya servicio gratuito de restaurante,
Bibliotecas y laboratorios con dotación completa y textos escolares garantizados
gratuitamente por el Estado.
5. Transporte con tarifa estudiantil gratuita con solo presentar el carnet estudiantil.
6. Garantías para la organización estudiantil
7. Eliminación de los convenios
Bogotá, Abril de 2004
Juventud Socialista – PST